Licha y un abrazo a Coudet con un mensaje claro

Era el momento de demostrar compromiso y unión. Había que dejar en claro cómo estaban las cosas. Después del piñón en el Monumental, que derivó en una semana muy difícil por la salida de Ricardo Centurión. Por eso, los jugadores debían manifestarse dentro de la cancha. Y no hubo dudas.

El 1-0 todavía se festejaba en el Cilindro y Lisandro López, luego de llevar su dedo índice a la sien, arrancó su corrida con un destino definido: el banco de suplentes. A pura velocidad, encaró a Eduardo Coudet, se le subió a upa, lo abrazo y hasta le metió un beso afectuoso para celebrar. Y algo más... Un claro mensaje de que el grupo está con el técnico. y que el apoyo es total.

Con el capitán como bandera, todos sus demás compañeros también hablaron en la cancha, Una entrega total durante los 90 minutos y un sacrificio que también fue una muestra de apoyo al Chacho en este duro momento.

El Cilindro habló en la tribuna, el equipo dijo lo suyo en la cancha con un rendimiento notable y el capitán, con ese abrazo inolvidable, gritó con el alma el pensamiento de un plantel que quiere la gloria.

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